¡Cada vez que me voy mi hijo llora! ¿Qué hago?

Este es un problema que sufren los padres durante los primeros años de vida de sus hijos. Por esto debemos desarrollar con ellos un “Apego Seguro”.

El apego seguro es brindarle atención física y afectiva apropiada. Esto quiere decir estar pendientes de nuestros hijos y sus necesidades, pero al mismo tiempo incentivando su autonomía. Debemos estar claros de no cruzar la línea a la sobreprotección, donde le trasladamos nuestros miedos a los niños, haciéndolos personas inseguras porque no les dejamos que tomen sus propias decisiones.

ac1988132079f49d27bdf70d01e01d67Debemos tomar en cuenta que durante estos años nuestros hijos no cuentan con la suficiente madurez para interpretar que cuando mamá y papá los dejan en algún lugar, es temporal. Nuestros hijos creen que los estamos abandonando. Y esto lo viven como una pérdida real e irreparable.

Y es en ese momento cuando ellos empiezan a gritar, llorar, tirarse al piso, patalear, en fin a hacer de todo para que no los dejemos.

Sus hijos deben percibir que ustedes están a su lado. Pero no para concederles todo, si no para acompañarlos en los momentos que necesiten y para darle ánimos de continuar.  De esta manera crecerá con mayor seguridad y autonomía.

Les dejamos algunos consejos para ir construyendo poco a poco ese apego seguro:

  1. Comunicarle a nuestros hijos sobre los cambios. Uno de los errores más comunes que cometemos es creer que nuestros hijos no comprenden la realidad porque son pequeños.

Debemos explicarles las situaciones, tomando en cuenta su nivel de vocabulario y comprensión que tienen según su edad.

  1. Brindarle seguridad constantemente a través del reforzamiento positivo. Para nuestros hijos como para todos los seres humanos es importante que nos digan si lo que estamos haciendo, está bien. Cada logro debe tener una recompensa (estas no deben ser materiales, con un ¡Muy bien hecho! que sea sincero, les bastará a nuestros hijos).
  2. Promovamos la toma de decisiones desde que son muy pequeños. Lo ideal es que empiecen a elegir entre 2 o 3 opciones que nosotros les demos. Para luego poder elegir entre todas las opciones que se le presenten en la vida.

Apliquemos estos consejos a dos situaciones que muchos padres me han planteado y no saben cómo manejar.

  • La primera es cuando no logramos que nuestros pequeños duerman solos en su cama y/o cuarto.

En este caso debemos empezar explicándoles las razones de porque cada uno debe dormir en su propia 1a3e8bb4cb1e500ac60f82c474d9ae2dcama (una de las razones que puedes utilizar es que para que él/ella crezca necesita un espacio libre y en la cama de mamá y papá no lo tiene).

Claro también debemos conocer las razones del porque nuestros hijos no quieren dormir solos. Una de las más comunes es por miedo a monstruos, fantasmas. ¡Atentos aquí!

Si tus hijos piensan que hay monstruos en su cuarto, ¡debemos hacerles caso y actuar de inmediato! Crea para ellos un spray anti monstruos. Puedes utilizar esencia de lavanda diluida en agua. Esto también los ayudara a dormir más fácil porque la lavanda es relajante.

Revisa debajo de su cama, ropero, tras las cortinas si es necesario para brindarle seguridad que en su cuarto no hay monstruos.  Y si logran pasar la noche solos, al día siguiente dales reforzamiento positivo. Si lo logran durante una semana premiarles con una comida especial o algo que a ellos les guste mucho.

  • Otra situación es cuando van al colegio por primera vez o han pasado mucho tiempo sin asistir ya sea por vacaciones o enfermedad lloran, gritan, etc.

Una de las cosas fundamentales además de explicarles por qué deben asistir al colegio y lo bonito que es compartir con nuevos amigos es:

  1. Ser puntuales. Si los van a recoger deben cumplir con la hora que les dijimos llegaríamos. Si no, ellos sentirán que los han abandonado. Es importante para nuestros hijos que cumplamos con las promesas que les hacemos.
  2. No transmitir la preocupación que sentimos de si estarán bien o mal. En ese momento nos debemos creer que no pueden estar en mejores manos que la de las maestras y transmitirles esa seguridad a través de nuestro tono de voz.
  3. Si empiezan a llorar, gritar, etc., es importante que no les gritemos. Dígales que comprende que se sienta nervioso por estar en un lugar nuevo, pero que ustedes saben que él va a lograr estar bien y divertirse con los demás niños. Despedirse con un beso y tratando de estar lo más calmados posibles.
  4. Pueden quedarse cerca unos 10 minutos para que tus hijos reconozca el lugar y empiecen a sentirse seguros. Les puedes decir: “Me quedare aquí por un momento viendo cómo te diviertes, recuerda que luego me tengo que ir a trabajar como todos los días…”
  5. Nuestro tono de voz debe ser lo más tranquilizador posible. Entre más calmados nos perciban nuestros hijos más seguros se van a sentir.
  6. Mientras les estés dejando en el colegio ¡No llores! Sino tus pequeños sentirán que algo malo está sucediendo y su adaptación será difícil. Si sientes que no vas a poder controlar tus emociones, delega la responsabilidad a tu pareja (o abuela, tía, etc).

Para ayudarles a tus hijos en el proceso de adaptación y apego seguro antes de iniciar la escuela, te sugerimos que:

 

  • 3b28c3dca02f9cc99014096028994f9dVisiten lugares donde hayan más niños y tengan que socializar con ellos. Pueden tomar algunas clases de arte, deporte, etc. Al tener una duración de máximo una hora les va a permitir acostumbrarse a estar en lugares sin sus padres.
  • Los dejes al cuido de algún familiar de confianza mientras ustedes hacen algunas diligencias rápidas. Siempre recuérdales que volverán. Así irán sintiéndose cada día más seguros que ustedes cumplen la promesa de regresar. *Adviérteles a quienes se queden con tus hijos del llanto y los gritos. Coméntales que no deben preocuparse que son reacciones esperadas. Diles que cuando tus hijos  se calmen jueguen con ellos para que puedan recompensar el comportamiento (estar tranquilos sin sus padres).

Para ustedes podrá ser algo nuevo pero los maestros tienen experiencia en lidiar con este tipo de situaciones. Y en base a esto les podemos asegurar que el resto del día sus hijos se irán integrando poco a poco a las actividades y lograran disfrutar de la vida escolar.

Recordemos nuestros hijos no serán independientes emocionalmente de un día para otro y nuestra consistencia es base fundamental para lograr esto. Tengamos paciencia y veremos los resultados.

¡Compartí con nosotros tu experiencia en estos casos! Si tenes dudas sobre cómo manejar alguna situación déjanos un comentario y juntos te brindaremos respuestas.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s